Extremófilos. La vida al extremo

Dra. María Eugenia Hidalgo Lara

El término extremófilo fue usado por vez primera por Macelroy en 1974. “Ambiente extremo” es un término relativo, ya que los ambientes que pueden ser extremos para un organismo, pueden ser esenciales para la supervivencia de otro organismo.

El descubrimiento de microorganismos que habitan en ambientes con temperaturas extremas, pH extremos, altas presiones barométricas y alta salinidad, ha despertado el interés de su estudio desde el punto de vista biotecnológico debido a las características de estos microorganismos. Esto debido a que las biomoléculas de los microorganismos extremófilos son necesariamente resistentes a las condiciones agresivas de su entorno, lo que desemboca en intensos trabajos para intentar comprender los mecanismos íntimos de resistencia, pero también para estudiarlos en la perspectiva del desarrollo de aplicaciones industriales, entre las que la PCR (Polymerase Chain Reaction) constituye el ejemplo más destacado (Rothschild, 2001).

• Los extremófilos presentan un interés científico muy diverso, y también el interés de varias industrias, debido a sus enzimas: catalizadores biológicos que aceleran las reacciones químicas de la célula.

• Las enzimas habituales tienen ciertas limitaciones, sin embargo, las extremoenzimas empiezan a operar justo en el punto donde las habituales dejan de funcionar (Raddadi, N, 2020).

En este curso conocerás algunas de las características de los organismos extremófilos, y también algunas de sus aplicaciones en la en la industria de edulcorantes, papel, detergentes, alimentos, tratamiento de residuos, extracción de petróleo, y diagnóstico de enfermedades.

 

 

Cómo me hice científica?

 

Mi nombre es María Eugenia Hidalgo Lara. Nací en la Ciudad de México, y siempre he vivido en este lugar. Mi papá también nació en la Ciudad de México, pero mi mamá y toda su familia son de Lagos de Moreno, Jalisco. Como llegué a ser científica? Desde pequeña hacia experimentos con las medicinas que ya estaban caducadas, y cuando mi mamá ya las iba a desechar, yo se las pedía para triturarlas, ponerles agua, y luego las dejaba al sol, y toda la noche a ver qué ocurría? Al día siguiente sólo encontraba que el polvo de las tabletas se había secado, y se había tornado de blanco a amarilloso. Ya en preparatoria tomé un curso extracurricular de Técnico en Análisis Clínicos, y creo que ahí se definió mi gusto por la Química y la Biología. La profesora añadió un reactivo a una muestra de suero, y el suero de ser traslúcido y ámbar, pasó a ser de un tono blanco mate. Al terminar la práctica, yo me acerqué a la profesora y le pregunté: Qué debo estudiar para entender lo que sucedió en ese tubo? Ella me contestó que debía estudiar la carrera de Química Farmacéutica Bióloga, y eso fue lo que estudié. El gusto por conocer con mayor profundidad y mayor detalle los procesos biológicos que ocurren en una célula, y que intervienen en los mecanismos de expresión genética me llevaron a estudiar Bioquímica y Biología Molecular. Esto fue la base para estudiar ahora las propiedades de las enzimas provenientes de hongos extremófilos, y su posible aplicación para mejorar o implementar procesos biotecnológicos en favor del medio ambiente, o para el desarrollo de la tecnología y la industria en general.